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ESTIGMA Y TEJIDO VEGETAL

Por: elpinchegrabador

10/MAR/2016

Históricamente, la figura de “el marcado” toma forma en la esclavitud. Pero en el imaginario colectivo se piensa en Jesucristo, con llagas en las palmas de las manos y de los pies. El hijo de dios caminó entre los hombres, como metáfora de la divinidad en el hombre. El pueblo minoritario, que busca territorializar, es el que vive el margen, es el pueblo señalado y por lo tanto excluido.

El Capitán Cook descubrió a los europeos la gente de Tahití que utilizaba el tatow. La tinta entre los pliegues de la piel gozó popularidad entre los marineros que surcaron los océanos, de allí las anclas y los corazones ardientes. Iván Bautista retoma los motivos, pero señalando los rostros como el estigma mayor; porque sigue siendo el color de piel, de ojos, de cabello, la herida más visible. En un país donde los rostros son borrados, es preciso metaforizarlos como la herida mayor. Rostros golpeados y amoratados, rostros cicatrizándose, pero ceñidos al dolor y a la violencia.

Con la técnica del PVC Grafía Iván Bautista logra pasar los límites de la superficie que marca para valorizar lo que ha sido el lienzo privilegiado, la piel. Estigmatizar se vuelve un hecho polisémico, creación de imagen, de sentido, de emoción. En Estigma asistimos a la expectación del arte que se tacha el rostro a sí mismo.

El tejido aparece desde los primeros organismo biológicos de la humanidad es la más antigua y la más ‘universal’ de los misterios de la vida, es una metáfora de  la existencia misma del hombre, que han existido y coexisten hoy en día.

La técnica de grabado en metal  me permite  experimentar con las nervaduras de hojas  de estructuras entretejidas, mostrando las pasiones de un organismo vegetal  inerte, esta serie titulada  “Tejido Vegetal” deshebra el entrecruzamiento de hojas secas, cadáveres que encuentro en los lugares que habito  y transito, nacen del limbo para que el otoño le despoje la vida,  estos restos que todos ignoran desnudan su anatomía  en esta serie de graficas, vuelven a la vida con un nuevo aliento,  hechas estampa son radiografías  de un negro profundo, cual candelillas en las tinieblas,  develan paisajes nocturnos y diurnos atemporales.